martes, 1 de abril de 2008

Grandes héroes de la Música Moderna (I): ANDREW ELDRITCH (Sisters of Mercy)

Con Andrew Eldritch inauguramos esta nueva sección dedicada a los grandes genios de la música moderna. Su periodicidad es del todo incierta y, llevada a un extremo, podría nacer y morir con el propio Eldritch, lo cual no estaría del todo mal.
Nuestro objetivo es hablar, desde un punto de vista visceral y subjetivo, de personajes que bucean en el mar del desconcierto, ese en el que la locura y el bochorno se confunden con la genialidad y la mitificación de forma amigable y totalmente natural.

El año pasado coincidí con un fan de Sisters of Mercy en la apretura propia de las primeras filas de un concierto del Summercase (el de PJ Harvey, para ser más precisos). Se trataba de un individuo de aspecto fortachón, cabeza rapada y pierna escayolada que no dudaba en compartir conmigo los mejores lamparones de su camiseta con el logo oficial de Sisters (arriba). Ya se sabe que, en esos momentos de acaloramiento y escasez de higiene, las relaciones humanas se hacen mucho más sencillas y surgen revelaciones inesperadamente íntimas:
-“Los Sisters no suenan muy bien en directo – reconocía el fan - pero cuando, en medio de toda aquella humareda que te impide verlos sobre el escenario, consigues distinguir un par de palabras cantadas por la gravísima voz de Andrew Eldritch, experimentas un orgasmo absoluto y te das cuenta de que merece la pena estar allí”- Reconocerán que una reflexión tan poética y sincera da mucho que pensar…

Sisters of Mercy siempre fue un grupo de culto y es, sin duda alguna, uno de los padres del rock gótico, considerado como variante de la inconexa darkwave de principios de los 80 (no lo confundan con el Dark Metal de hoy en día). Y hablar de Sisters of Mercy es hacerlo de Andrew Eldritch, su alma máter y único miembro estable en todas las formaciones que se han ido sucediendo a lo largo de los años. Lo cierto es que, a día de hoy, el legado de Sisters no es demasiado extenso y se reduce a tres LPs de irregular contenido (First and Last and Always (1985), Floodland (1987) y Vision Thing (1990)), algunos singles y EPs ciertamente notables (Alice, The Reptil House, etc.) y un par de recopilatorios. Pero no se trata ahora de repasar la trayectoria de la banda (pueden consultarla aquí o aquí), sino de dejarnos seducir por el hechizo de su líder y viajar entre los vértices más extremos de ese complejo polígono irregular que constituye su mente.

Lo que intento decirles no es fácil de explicar en pocas palabras, pero quizás “This Corrosion”, uno de los mayores hits de Sisters of Mercy (incluido en Floodland, el LP más exitoso de la banda), nos proporcione un buen ejemplo. La primera vez que escuchen esta perla quedarán sorprendidos por unos coros semirreligiosos (interpretados por The New York Choral Society) que, tras treinta y tantos segundos de exquisita polifonía, se transforman súbitamente en un ritmo ochentero bailón (ya saben, con palmas sintéticas y demás) que algunos podrían calificar de hortera. Sobre esa base se van añadiendo las líneas de guitarra hasta que, en el minuto 1, hace su aparición la voz de Eldritch, esa voz grave, sensual, dramática y apocalíptica que es capaz de turbar al corazón más gélido y hacernos viajar al final de los tiempos. Las melodías de Eldritch se van alternando con otras voces secundarias hasta que, llegado el clímax del estribillo, la coral completa retorna al primer plano y nos lleva al éxtasis con ese “hey now, hey now now, sing This Corrosion to me”.
Cualquiera podría imaginar que una intensidad tan extrema sólo puede ser almuerzo frugal, pero ahí está Eldritch para prolongarla durante más de diez minutos, porque cuando hay tanto que decir la cosa no se puede quedar en cuatro o cinco. Además, algo tan monumental como “This Corrosion” debe tener un video de altura, aunque sea necesario recurrir a la mutilación que impone el medio televisivo (los diez minutos son reducidos a poco más de cuatro en este formato). Vamos a verlo todos juntos y luego hablamos:

¿Les ha gustado? Lo cierto es que tanto Andrew como Patricia Morrison (bajista en la época del Floodland) están fantásticos. No sé qué pensaran, pero yo tengo claro que alguien que tiene el valor (por no usar un término más castizo) de cubrir su escuálido torso desnudo con esa chaqueta de cuero, llevar esas maravillosas gafas de sol sin tropezar con el decorado, balancear el pelo mojado con tanto aplomo y demostrar tan sublime manejo de la vara-bastón SÓLO PUEDE SER UN GENIO. La otra alternativa sería considerar que todo esto es un cúmulo de despropósitos que roza lo macarra, un bochorno de principio a fin, pero esa postura no es valiente, no es justa, no es cabal, ni siquiera es ética.

Y esta genialidad también se demuestra en el vídeo clip de Dominion (Mother Russia es tristemente capada en la versión del vídeo), single mítico donde los haya que debe ser versionado por cualquier banda oscura que se precie. Esta otra perla del Floodland es llevada a imágenes a través de un delirio pseudocolonial de contrabando, conspiración y trajes de lino blanco que tiene lugar en la exótica ciudad de Petra. Si ustedes no adoran este engendro deben replantearse muchas cosas, quizás demasiadas.


Mucho podríamos decir sobre Eldritch y su universo sensitivo, pero podríamos caer en una peligrosa espiral de obsesión mitómana que a nada nos llevaría. Como el propio Andrew afirma en su página web, Sisters of Mercy hace pocas giras y genera poco material discográfico porque “en la vida hay otras cosas que hacer además de dedicarse a la música, como leer libros sin ilustraciones, jugar con el ordenador, hacer experimentos químicos, pensar en política o practicar sexo”. Tomen buena nota.

La Gloria de la Puerta Real

Enlaces imprescindibles:
* "Alice" en directo (absolutamente vital)
* "
Lucretia My Reflection" (vídeoclip)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy por alto pasas un par de mitos sobre la genialidad de Eldritch, a saber:

a) Las continuas peleas con sus compañeros de grupo y correspondientes expulsiones. Creo que en la web oficial de Patricia Morrison había algo al respecto.

b) El fichaje de la malograda Ofra Haza para el remake de Temple Of Love en plena década de los noventa. ¡Eso sí que es tener un par de cojones!!

Anónimo dijo...

Es casi imprescindible que un temperamento inquieto como el de Eldritch sea inestable y explosivo, aunque él de una versión diferente de tales vaivenes en la web oficial de Sisters (que él actualiza personalmente). En cualquier caso, profundizar en esa cuestión nos llevaría a bucear en la oscuridad pantanosa de The Sisterhood y la creación de The Mission.

Por lo que se refiere a Ofra Haza y el remake de Temple of Love, he de confesar que eso, por sí mismo, se merece un blog entero y, si no me creen, analicen la canción por ustedes mismos:

* IMPAGABLE actuación televisiva con Ofra Haza (http://www.youtube.com/watch?v=LPfce9FvjgA).
* Vídeo clip oficial (http://www.youtube.com/watch?v=wpweH5h53f0)

Anónimo dijo...

Parece que los enlaces no se ven bien. Lo intento de nuevo.
* Actuación televisiva con
Ofra Haza
.
* Vídeo clip oficial